Estrategias en el bingo
A pesar de ser el bingo un juego donde la suerte ocupa un lugar central e indiscutido, existen algunos tips y estrategias que nos permiten a nosotros como jugadores aumentar las chances para ganar. En este artículo repasaremos aquellas que suponen una ventaja efectiva y comprobada a la hora de hacer el balance de nuestra performance en este apasionante juego de azar.

Pero antes de empezar con los tips y estrategias para mejorar nuestro desempeño en el bingo, procuraremos dividir al juego en tres instancias que nos permitirán llevar adelante diversas actitudes de probada eficacia. Así, en el juego del bingo tendremos tres segmentos: “la previa a la jugada”, “la jugada en sí” y “el después de la jugada” (esta última instancia muchas veces es también “una previa” a la jugada siguiente, tal es el ritmo que impone este viejo juego).
La previa a la jugada
Si jugamos al bingo en una sala, resulta muy importante la mesa que elijamos para jugar. ¿Qué tener en cuanta a la hora de elegir? Lo primero y principal es descubrir gente que parezca simpática y con experiencia en el juego: no se trata sólo de ganar, sino de pasar un buen rato y de compartir. Ya veremos que esto no es simple deber social o filantropía, sino que incide en nuestra billetera del mismo modo.
Lo segundo es la elección del cartón. Aquí hay quienes tienen diferentes técnicas. Lo que yo recomiendo es tratar de captar a simple vista pocas repeticiones de números finales: esto es, un cartón que cuenta con el 21, el 31, el 41, y el 61 para mí no es una opción. ¿Por qué? Por las viejas matemáticas y la probabilidad.
Me explico. ¿Cuál es la chance de que salga un número terminado en 1 en el bingo? La misma que un número terminado en 2. Pero supongamos que sale el 21. Ahora las chances para las próximas bolillas de que salga un número terminado en 1 son menores porque hay menos bolillas, tan simple como eso.
La jugada en sí
Aquí la principal estrategia es la atención: controlar bien los cartones de manera de no atentar contra nuestras chances de gritar “línea” o “bingo”. Para eso, conviene no manejar más cartones de los que podemos manipular y tampoco conviene hablar demasiado o perder la concentración. Mirar al monitor también ayuda, ya que a veces la dicción de los cantadores de bingo es un poco afectada.
Después de la jugada
Aquí se presentan dos escenarios. O ganamos en la jugada previa o somos del pelotón de los perdedores. Si perdimos, conviene mantener la cordura y seguir intentando con paciencia. La paciencia es la clave del éxito.
Ahora bien, si ganamos, lo que debemos hacer es comprarle un cartón a cada uno de los vecinos. Y ojo que ésto no es simple filantropía: si alguno de ellos gana, nos devolverá el gesto. Y si ganan con un cartón que nosotros les compramos, allí podremos llevarnos una sorpresa aún mayor.





