Mercados predictivos
Para el mundo de las apuestas, existe un universo muy rico denominado “mercados predictivos”. Por algunos años, éste fue un interesante universo teórico con algunas muy puntuales aplicaciones prácticas. Luego existieron experiencias de apuestas reales sobre hechos trascendentes para el mundo occidental (y anglosajón), como las elecciones presidenciales en Estados Unidos o la entrega de los premios de la Academia en Los Ángeles, aunque no se generalizaron a todos los mercados.
Hoy, la realidad de los mercados predictivos parece estar mucho más cerca para el mundo cotidiano del jugador.

Qué son los mercados predictivos y cómo funcionan
Los mercados predictivos son una muy interesante noción que se puede definir como contratos que se apoyan en supuestos medibles y que por lo tanto son predecibles. La información es aquí la clave. Se aplican sobre diversos campos: algunos campos populares son las elecciones políticas, las fusiones de empresas y la entrega de los premios Óscar.
¿Y cómo funcionan estos mercados predictivos o, como también se los conoce, estos mercados de predicción? En estos contratos se crean activos cuyo valor final de caja se liga a un evento particular a predecir. Así, los precios de mercado en un momento determinado pueden ser interpretados como una predicción de la probabilidad del evento considerado o el valor de uno de sus parámetros.
Los gigantes y la masificación de los mercados predictivos
Al día de hoy, los mercados predictivos se hallan en una situación gris que no les permite masificarse. Aun cuando su linaje se remonta a muchos años atrás, todavía no se han masificado. Pero esta situación puede cambiar por el deseo y la pugna de gigantes del mundo de la informática y de los medios.
¿De quiénes estamos hablando aquí? De verdaderos gigantes, de aquellas firmas que dan forma a la manera en la que hoy entendemos o procuramos entender el mundo contemporáneo. Así, Google, Yahoo y Microsoft quieren legalizar los mercados predictivos para poder operar en éstos con dinero. Y aquí podría haber otra revolución.




